miércoles, 24 de diciembre de 2008

Hasta el fin...

"Cuando alguien desea algo debe saber que corre riesgos, por eso la vida vale la pena."
Esa es la frase que resume este año que se está terminando.
Por la magnitud de las cosas que viví [y porque tengo que remarla en el laburo hasta las 14 hs con un sueño infernal] es que empiezo a escribir esta especie de balance personal.
Pasaron muchas cosas, algunas las dejé plasmadas aquí... otras, simplemente las guardo en mi recuerdo: tanto las buenas como las que no lo fueron tanto, y a pesar de todo, este año fueron mas las buenas, lo cual ya dá un resultado positivo sin dudas.
Aprender, fue una meta a cumplir desde el primer día, cuando aquí escribí el "Basta de todo...", y no sólo se dió en la parte académica, sino en todo aspecto... y pude lograrlo, a pesar que esto recién empieza.
Por fin, entendí que yo sola era responsable de mi vida y todo lo que fuera sucediendo en ella, dependía pura y exclusivamente de mi misma, de nadie más.
Por eso, tomé las riendas y comencé a recorrer un camino larguísimo y por lo que llevo recorrido, reconozco que me ha dado grandes satisfacciones y aunque pueda sonar soberbia, voy bien.
En principio, me desintoxiqué, y me fui alejando de muchas situaciones que no me servían, de personas que no me hacían bien; lo cual dió lugar a otras personas, otras situaciones e incluso a otras decepciones también, pero distintas. Gradualmente todo empezó a tener otro color.
Arranqué con otro trabajo, que al principio lo consideré como un lugar a donde pensaba quedarme y asentarme de una vez, y hoy, solo espero que llegue el momento ideal para cambiar y seguir buscando otra cosa.
La facu, por fin empezó a tener un rumbo sólido. Empecé, cursé y aprobé las materias que cursé (a pesar que algunos digan que no por haber colgado una para el verano) lo cual para mí vale mucho más que la nota del final o promoción. Se mantuvo intacto el entusiasmo. Es otra muestra más que si quiero, puedo.
En lo personal, resolví grandes baches que tenía conmigo misma, y aunque parezca medio loco, me conocí mucho más, me perdoné y pude comprender cosas que antes consideraba imposibles pero sobre todo, a pesar de lo que costó, me propuse dejarme llevar y así las cosas fueron tomando un curso diferente.
Sumado a eso, incorporé personas de calidad "deluxe" a mi vida y seguí fortaleciendo las amistades con las cuales ya contaba.
Nada mejor que contar con personas así, incondicionales, que están, que basta con escucharte para saber que es lo que necesitás.
Me siento muy agradecida por cada una de las personas que forman y formaron parte de mi vida, porque cada una me enseño y me enseña muchas cosas, mínimas, pero de un valor infinito que me ayudan día a día a seguir creciendo como persona, dejando de lado un poco la cabeza y esos frenos que a veces nos ponemos sin motivos.
Hablando de los frenos, hay una situación puntual en mi vida, que merece un párrafo aparte. Quienes me conocen, saben de que se trata pero quien la comparte día a día, mucho más aun.
Cuando no tenía ningún plan, y estaba sumergida en una rutina horrible, la vida me sorprendió y me demostró que nadie tiene asegurado nada, que nadie puede decir "yo jamás...." porque nadie sabe cuando, pero de pronto se dá una situación en la cual tenés que elegir y tu felicidad depende de esa elección, a pesar de no saber por cuanto tiempo y mucho menos tener idea que puede pasar, te encontrás en una encrucijada, y tenes que decidir si queres seguir "en la de siempre" o "cambiar tu vida" por completo.
Y yo, con todo el miedo del mundo (ese que de a ratos todavía, sigo sintiendo), elegí ser feliz, elegí estar bien. Y al día de hoy, para mi sorpresa (y alegría) esa felicidad crece todos los días un poco más. Porque me siento contenida, escuchada, respetada, y sobre todo querida.
Y mucho más aun, porque voy despacio, porque abandoné la estructura que tenía respecto a mis sentimientos, y por fin me dejé llevar y aprendí a disfrutar, a valorar cada charla, cada momento, cada situación, cada "no-entendimiento" y se que me falta aprender mucho más... pero de a poco..., porque así como estoy, estoy bien, y cada vez me dan ganas de cuidar y preservar todo lo que logré hasta ahora porque se lo que siento y con eso me alcanza. Pero todo eso, y las mil y un cosas que podría expresar y dejar escritas en este pequeño espacio sobre lo que siento, me las guardo para mí y el sol, mi eterno confidente, mi mejor amigo.
En cuanto a lo que queda de este año, quiero afinar el lápiz para redoblar la apuesta y armar una lista con metas un toque mas complejas, que sigan teniendo que ver conmigo y mi vida, entre ellas, confiar más en mi misma, y no quedarme con cosas para decir, pero tambien lograr cosas que me sirvan para continuar el recorrido que empecé y poder reforzar la actitud para afrontar el nuevo año que se avecina... y lo demás? francamente no importa :)
Felices Fiestas

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