Para que nuestras relaciones prosperen, es necesario que las veamos de otra manera: como una serie de oportunidades para ampliar nuestra conciencia, descubrir una verdad más profunda y volvernos humanos en un sentido más pleno.
Y cuando me convierto en un ser completo, que no necesita de otro para sobrevivir, seguramente voy a encontrar a alguien completo con quien compartir lo que tengo y lo que él tiene.
Ese es el sentido de la pareja. No la salvación, sino el encuentro.
O mejor dicho, los encuentros...
Yo contigo. Tu conmigo. Yo conmigo. Tu contigo. Nosotros, con el mundo.
Y esto va para vos...
Te quiero, ni mucho ni poco... sino como yo sé...
No hay comentarios:
Publicar un comentario